Cómo hacer slime con Bórax

¿Cómo hacer Slime con Bórax?

Ocio

Seguramente en más de una ocasión sus niñas y/o niños les han pedido de una forma insistente un Slime para poder jugar y divertirse. Es entendible el capricho de estos, ya que se trata de un juguete popular que está de moda actualmente entre los más pequeños y absolutamente todos quieren tener uno en sus manos para apretarlos.

Pasos para realizar un Slime con Bórax

Por este motivo, a continuación os vamos a enseñar de una manera muy fácil, rápida y paso por paso, a hacer en casa un Slime con Bórax (o borato de sodio) para que se puedan cumplir el deseo a los más pequeños de la familia, asegurándoles entretenimiento durante muchas horas, días, semanas y meses.

Preparar un Slime con Bórax de forma doméstica es realmente muy sencillo aunque obviamente se deben tener en cuenta ciertos requisitos a la hora de manipular este producto que habitualmente se usa en la fabricación de detergentes, jabones, desinfectantes y pesticidas y en la fabricación de vidrios y cerámicas.

Los materiales que se necesitan para hacer este experimento con Bórax son de muy fácil acceso y afortunadamente para nada caros, tan solo se necesita dos recipientes de plástico, dos tazas, varias cucharas (una de madera), pegamento escolar preferentemente de color blanco, Bórax, un colorante comestible del color que usted más prefiera, agua, una bolsita de plástico y un plato.

Como elemento opcional se puede necesitar brillantina aunque la utilización de ella depende del gusto de cada individuo.

También es indispensable contar con guantes para trabajar con el Bórax y de esta manera evitar sufrir cualquier inconveniente en la piel. La recomendación principal que se hace es tener los guantes puestos en las manos desde el principio hasta el final de la preparación del Slime para evitar el contacto directo con el Bórax antes de que esta sustancia esté bien disuelta con el agua caliente.

Una vez que hayáis obtenido todos estos elementos y los tengáis en vuestro poder, llegó el momento de poner manos a la obra y empezar a crear un Slime, también denominado y conocido como moco.

¿Cómo se hace?

El procedimiento es el siguiente. En primer lugar se tiene que calentar un poco de agua (sin que la misma llegue a hervir) y colocarla en un recipiente de plástico. Después hay que agregar apenas una cucharada de polvo de Bórax en el recipiente y remover poco a poco con la cuchara hasta que este quede totalmente disuelto.

Posteriormente y en otro recipiente de plástico hay que colocar la misma cantidad de pegamento blanco que de agua caliente y batir con una cuchara hasta que se disuelva completamente.

Lo que se sugiere para esta etapa es utilizar media taza de pegamento blanco y media de agua caliente pero si se decide poner otra medida tampoco está mal, en esta etapa lo fundamental es que se ponga exactamente la misma cantidad de pegamento que de agua.

Cómo se hace slime con Bórax

Una vez que se disuelva totalmente el agua con el pegamento, se le debe añadir el colorante comestible para que tome el color anhelado y revolver con una cuchara común hasta conseguir que todo quede muy bien diluido.

Respecto al colorante comestible a usar, es indistinto. Es a elección y gusto de cada persona según el color que quieras darle.

Azul, celeste, verde, rosa, amarillo, naranja, rojo, violeta o cualquier otro color que utilices para tu Slime estará bien y quedará realmente muy lindo, original y vistoso. Incluso, se le puede dar diferentes tonalidades a cada color.

Pueden ser tonos más oscuros o claros, más intensos o menos. También, se puede realizar una combinación de varios colores para que el Slime sea muchísimo más llamativo y divertido. Lógicamente todo dependerá del deseo de cada uno.

Un dato extra importante, si quieres como opción, le puedes echar también un poco de brillantina para darle un toque característico a tu Slime.

El paso que sigue es sin lugar a dudas el más importante de todos y consiste en unir las dos mezclas para crear una masa gelatinosa, elástica y viscosa. ¿Cómo se consigue que quede de esta forma?

De la siguiente manera, en primer lugar hay que echar poco a poco el agua con Bórax al recipiente que contiene la mezcla de pegamento, agua y colorante.

En esta etapa es fundamental ser paciente y sobre todo extremadamente cuidadoso y meticuloso con la cantidad del producto que contiene Bórax que se agrega para que no se arruine el Slime.

¿El motivo? Si le echas demasiado Bórax se te formará una masa demasiado dura como una roca y será muy difícil de manipularla, lo cuál hará bastante aburrido el juego para los más pequeños porque la masa no tendrá elasticidad y no se podrá estirar mucho. Mientras que si se le pone muy poco Bórax no se le va a ir la pegajosidad.

En consecuencia, lo ideal en esta parte del proceso es ir añadiendo el Bórax de forma muy lenta, mientras vas removiendo constantemente con la cuchara de madera y amasando hasta lograr que se forme una masa compacta, pero que a la vez sea muy flexible y maleable.

Cuando se logre eso se tiene que sacar la masa del recipiente y ubicarla en un plato para que se airee y seque.

En este momento y si así lo deseas, puedes meter la masa en una bolsa de plástico para conservarla y después de algunos minutos, tenerla lista para usar y estirar. Incluso puedes guardar el Slime en la nevera para mantenerlo muy fresco y jugar con él en un rato o al día siguiente.

Así de fácil y rápido podrás crear un Slime con Bórax para que tus niños e incluso tu y/o su pareja os podéis divertir en tu hogar o con tus amigos apretándolo, hundiendo sus dedos en él, aplastándolo, rebotándolo una y otra vez contra la mesa o simplemente estirándolo para formar diferentes y entretenidas figuras.

Lógicamente se tiene que evitar que los niños lo ingieran o pongan en su boca el Slime para que no tengan problemas de salud.

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